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miércoles, 13 de abril de 2016

Cáncer de próstata y la masculinidad.


Las enfermedades crónicas son consideradas como acontecimientos vitales que generan grandes demandas en términos de recursos físicos, psicológicos y sociales.  Sus implicaciones se expresan en los cambios que provocan sobre la estructura y funcionamiento del cuerpo, pero en especial sobre el funcionamiento psicosocial. Aspectos como el dolor, el sufrimiento, la desesperanza, el aislamiento, la incapacidad y la muerte acompañan los procesos de vida con enfermedades crónicas.
En el caso de los hombres una de las enfermedades que más daños psicológicos trae es el cáncer de próstata, cuyos algunos de los efectos principales son la incontinencia urinaria y la impotencia sexual tras el tratamiento. Estos efectos se caracterizan por la humillación que sienten los hombres debido al temor de mancharse, tener un olor desagradable o tener que llevar pañales, lo cual conlleva a evitar el contacto con otras personas, el aislamiento incluso con su propia familia.
En el caso de la sexualidad el golpe es aún más doloroso, ya que como siempre se ha manejado los hombres son “sinónimo” de virilidad, agresividad, independencia, poder. Si bien, es importante recalcar que existen pocas investigaciones sobre los efectos sociales y psicológicos en hombres con cáncer, en comparación con la información abundante acerca del cáncer de mama en mujeres. Los efectos en ésta importante área del hombre se manifiestan más sutiles como pueden ser el desarrollo mamario, cambios en la textura de la piel, posible acumulación de grasas en las caderas y en músculos; y de alguna manera les proporciona un aspecto más “femenino”, lo que es vivido con ansiedad e inseguridad.
El miedo y las críticas (en algunos casos imaginarias) sobre su cuerpo y su enfermedad, dañan el autoestima de los hombres, esto es importante ya que estos muestran menos probabilidad de buscar ayuda, se niegan a realizarse una valoración psicológica lo cual entorpece el autocuidado y si se mantienen estas emociones negativas por mucho tiempo puede causar un daño más profundo e intenso, la sociedad en general no hace visible que los hombres adquieran emociones o pensamientos que les generen la necesidad de atención psicológica en muchas ocasiones por

los mismos patrones y estereotipos que se mantienen y sobre todo, muchos hombres desconocen todos los recursos e incluso repercusiones en su salud que se deriva de un malestar emocional.

Elaboró:





Bibliografía


Fernández, B; Pascual, C & García, J. (2004) El cáncer de próstata en la actualidad. Psicooncología. Madrid, España. Pp 181 -190.


lunes, 4 de abril de 2016


El trabajo del psicólogo en pacientes con cáncer.


Enfrentarse a un diagnóstico de cáncer es una de las situaciones más difíciles, estresantes y temidas en la sociedad actual. Pocas enfermedades originan tantos problemas psicológicos. Esto es así porque en el cáncer se dan una serie de circunstancias que, por sí mismas, son generadoras de malestar psicológico: su cronicidad, la incertidumbre ante su evolución, los efectos secundarios de los tratamientos y el significado social de la palabra cáncer (Alonso & Bastos, 2011).
Los principales objetivos del tratamiento psicológico ante esta enfermedad, además del estudio de los modos de afrontamiento, son la utilización de técnicas terapéuticas para mejorar la calidad de vida del paciente. En ocasiones cuando la enfermedad se encuentra en una etapa terminal se busca principalmente, como lo especifica Sanz (1986 citado por Barreto & Bayés, 1990), que esta situación sea una etapa natural de la vida y no la prolongación de una agonía. 
Por otra parte el trabajo del psicólogo lo describe Llantá, Grau, & Massip, de la siguiente manera: La situación de enfermedad coloca a la persona en una lucha continua, entre estudios diagnósticos y tratamientos casi siempre agresivos, entre buenas y malas noticias y entre la esperanza de vivir y la de morir; por lo que la mera sospecha de la presencia de síntomas y signos de cáncer, ya justifica la proyección de intervenciones psicológicas en este tipo de personas. El sólo hecho de tener contacto con una institución cancerológica o con indicaciones de pruebas diagnósticas que puedan conllevar a asumir que se tiene este padecimiento, implica riesgo o vulnerabilidad emocional.
El proceso del paciente resulta en especial desgastante como anteriormente se explica,  ya que supone una ruptura del mundo interior de la persona, esto quiere decir que provoca la experiencia de la propia limitación e interrumpe la realización del proyecto personal de la existencia humana (Alonso & Bastos, 2011), es por tal motivo que se expone a la persona a verse, en muchas ocasiones, con cierto grado de simplicidad, la vida que ha llegado a su fin y se ve, a sí mismo, minúsculo, vulnerable e incluso ignorante del futuro, sin poder tener el control de lo que acontecerá una mejora o empeoramiento de su situación y muchas veces solo.
Esto además de ser objeto de las cargas sociales naturales de la enfermedad. El pensamiento inmediato al escuchar la palabra cáncer, que la mayoría de las personas relacionan con muerte, dolor, miedo, desesperanza, incertidumbre, incapacidad y alteración de la vida cotidiana. Tiene como menciona Alonso & Bastos (2011), “el peso de ser un estigma social”.

El trabajo del psicólogo representa un apoyo personal, individual e íntimo que no es posible crear en terapias grupales o en el tratamiento con la familia, ya que se acompaña desde el diagnóstico, los tratamientos, remisión, recidiva (cuando la enfermedad regresa después de varios meses), pacientes en fase terminal, etc.
El acompañamiento psicológico con el paciente que asiste por atención psicológica o es remitido por alguna instancia de salud, es duradera y en muchas ocasiones se crea una alianza terapéutica tan fuerte que incluso después de que el tratamiento ha concluido (esto es cuando se logra una aceptación de la enfermedad y adaptación a la misma), se le ofrece al paciente la oportunidad de retomar la terapia si en algún momento así lo decidiera crea, además, una consciencia de salud mental, expresada quizá en la confianza y la necesidad de expresar sus emociones después de haber vivido una experiencia tan fuerte y haber sobrevivido a ella o en ocasiones propiciar un cierre adecuado con familiares y con el paciente, cuando ha sido impuesto por la progresión de la enfermedad que ha supuesto la muerte de la persona.

Bibliografía

Alonso, C., & Bastos, A. (2011). Intervención psicológica en personas con cáncer. Clínica Contemporánea, 187-207.
Barreto, M., & Bayés, R. (1990). El psicólogo ante el enfermo en situación terminal. Secretariado de Publicaciones e Intercambio Científico, 169-180.
Llantá, M., Grau, J., & Massip, C. (s.f.). La psicología de la salud y la lucha contra el cáncer.


Elaborò:




¿Cómo saber si estoy viviendo un duelo complicado?


Existen innumerables documentos, test o cuestionarios que hablan y ofrecen una explicación sobre lo que es o no un duelo, hablar sobre la normalidad del duelo va de acuerdo a estudios realizados a lo largo del tiempo y se ha establecido un proceso que establece una sintomatología  que todos deben o pueden presentar ante un duelo. A continuación se proporcionan los más destacados:

·       -  La sensación de ahogo.
·       -  La falta de ilusión.
·         -Agotamiento.
·       -  Hipersomnia o insomnio.
·      -   Síntomas somáticos.

Este proceso involucra dos cosas principalmente, tiempo y decisión. El duelo conlleva paciencia, no existe un tiempo exacto para su resolución, implica decisión, voluntad y movimiento.
Es importante aclarar que el duelo no es una enfermedad que tiene una receta para su cura o simplemente “depresión”, como comúnmente se cataloga. Va más allá de un tratamiento médico; es necesario un tratamiento general de mente y cuerpo y sobre todo de apoyo.
Las diferencias del duelo normal y el duelo complicado, radican en la intensidad y duración de los síntomas. Además este tipo de duelo complicado suele aparecer “tardíamente” lo que significa que puede presentarse algunas semanas o meses después del fallecimiento.
Un aspecto más significante es la negación de la muerte. Este mecanismo de defensa no permite que la persona llegue al nivel de la aceptación de la muerte, lo que en el proceso “normal” es la etapa final y lo que nos confirmaría que el duelo está terminado. En un duelo complicado la persona puede vivir en ese “limbo” en donde se estanca y es ahí donde se debe tener en especial cuidado por la salud del doliente.
La importancia de un diagnóstico correcto radica en que el duelo normal no requiere terapia (aunque se puede acudir a ella si así lo necesita la persona), mientras que el duelo patológico sí


(por la propia dificultad de sobrellevar el proceso de duelo, en este caso es necesario y vital que se acuda con un especialista).

Bibliografía


Díaz, P; Losantos, S; Pastor, P. (2014) Guía de duelo adulto: Para profesionales socio-sanitarios. Fundación Mario Losantos del Campo. Madrid. España. 


Elaborò:

Cáncer y Sexualidad en Mujeres.


Como se sabe el diagnóstico de cáncer no solo afecta a hombres y mujeres con respecto al dolor, la posibilidad de mutilaciones al cuerpo, la muerte, tristeza, preocupación, enojo o culpa por la naturaleza del propio padecimiento., si no, que expresa también el malestar simbólico con respecto a nuestra posición en el mundo y la propia existencia.
Desde la sexualidad y el género socialmente cada uno de nosotros representamos un papel ya sea el de hombre o mujer, femenino o masculino, homosexual, lesbiana, altos o bajos, gordos o flacos; todos inmersos en lo que cada uno debe ser y hacer de acuerdo a su sexo.
Esta marca social nos viene heredada de una generación a otra y todos los estatutos son marcados y establecidos por cada sociedad. En México, estos cánones de comportamiento se han mantenido estáticos por mucho tiempo, siendo el machismo predominante de la creación y hasta cierto punto, dominio del cuerpo. Se establecen de esta forma dinámicas que deben seguir las mujeres en este caso, ser madres, criar a los hijos, cuidarlos y no desentender el deseo del hombre, esposo o amante. Ser y mantenerse bonita a pesar de los años y el cansancio, resistir y luchar por una familia hasta la última consecuencia.
A partir de todas estas exigencias, las mujeres han adoptado la postura que se les ha impuesto, vario tiempo atrás, pero, ¿Qué sucede cuando una mujer es diagnosticada con una enfermedad que posiblemente mutile ese cuerpo al que se le han adjudicado muchos usos? (tanto sexuales como “maternales”). La respuesta es devastadora, por supuesto, en el acompañamiento de la enfermedad las mujeres deben reconstruir su imagen, el significado que se da a “ser mujer”, y por ella pasan miles de preguntas que quizá no tengan respuesta.

Si bien la enfermedad por sí sola produce un impacto, como ya se mencionó, en un ser humano; quizá para las mujeres ante el cáncer ginecológico o de mama saben y reconocen que su cuerpo cambiará de una u otra forma, así van cayendo uno a uno los estereotipos que por mucho tiempo en su vida defendió, la feminidad, la insólita idea de dejar de ser…mujer.


Se concluye que el cáncer y sus tratamientos producen múltiples pérdidas que generan procesos de duelo en diversas dimensiones de la vida de quien lo padece. El duelo, como trabajo psíquico de elaboración, permite ante la enfermedad la reconstrucción afectiva y la resignificación de la vida; en algunos casos, sin embargo, la mujer se detiene en el dolor por lo perdido, lo que le impide situarse de una nueva forma ante sí misma y frente al otro; visto de esta manera, el duelo es una elección que se plantea entre el dolor- como forma de no renunciar a lo perdido- o una nueva posición subjetiva que sea compatible con la vida.


Bibliografía.
Díaz, V. (2010). Sexualidad, cuerpo y duelo: experiencia clínica con mujeres diagnosticadas con 
cáncer ginecológico o de mama. Pensamiento Psicológico. Pp. 155-160. 







elaborò:

jueves, 24 de marzo de 2016

Cáncer de mama en hombres

Suele suceder que cuando hablamos del tema de cáncer de mama por lo regular tenemos la idea de tratar de una mujer, pero ¿qué es lo que pasa cuando la enfermedad se presenta en un hombre?

Como toda enfermedad, existen factores de riesgo a los cuales los hombres están propensos para contraer cáncer de mama. Entre ellos los más importantes son:   disfunción gonadal, hiperestrogenismo, obesidad e ingesta elevada de alcohol, por lo regular el diagnostico en hombres suele verse afectado ya que es muy común debido a la falta de información acerca de esta enfermedad presentada en hombres, por lo que en la mayoría de los casos detectados son ya cuando se encuentra en una etapa clínica avanzada.


La mayoría de los pacientes que ya ha detectado una anomalía en su cuerpo por lo regular se presentan a atención médica cuando el tumor aun no es doloroso, pero ya está firme y localizado en la región sub-areolar del cuerpo del paciente. Una vez que se ha detectado y la enfermedad sigue su curso, el tumor puede ser doloroso al tacto y evidentemente crear un incremento de la glándula mamaria con retracción del pezón. Es probable que el paciente presente conforme avanza la enfermedad una serie de características como: dolor, ulceración, retracción de la piel y descarga sanguínea a través del pezón.

Una buena detección a tiempo puede ser la diferencia en una vida.

Referencias
Martínez-Tlahuel, J., Arce, C. & Lara, F. (2006). “Cáncer de mama en hombres”. México.Referencias
Martínez-Tlahuel, J., Arce, C. & Lara, F. (2006). “Cáncer de mama en hombres”. México.



Elaboro: Blanca Miranda










martes, 22 de marzo de 2016

SENTIMIENTOS CON CÁNCER
El cáncer afecta no solo físicamente al paciente, también trae consigo una amplia gama de sentimientos, los cuales pueden variar de intensidad según la ocasión en la que se presente. No se puede hablar de sentimientos erróneos o correctos puesto que depende de cada una de las personas con esta enfermedad.  Para los familiares nos suele ser de difícil entendimiento ya que es un estado desconocido, e inclusive algunos de los familiares también llegan a presentar estos sentimientos ya que aunque no son propios del cáncer, se encuentran muy cerca, es por ello que a continuación menciono algunos de los sentimientos más comunes expresados por pacientes.

Agobio, tentación, enojo, miedo, estrés, ansiedad, tristeza, y depresión.
Pero, ¿de qué nos sirve el saber los sentimientos que se presentan? si no sabemos qué hacer con ellos.
Es mejor enfocarse en lo que ayuda, por ejemplo la esperanza, ya que aunque en su caso no sea posible la remisión siempre se puede tener esperanza por otras cosas.
Concentrarse en la fuerza interior ya que este tipo de situaciones son las pruebas en donde nos mostramos a nosotros mismo de lo que somos capaces, de lo que estamos hechos.
Y por último tener Gratitud. Puede ser complicado en un inicio, pero si de por sí se tiene ya poco tiempo, ¿cómo es que se pretende vivirlo?







Elaboro: Yelitza Oliveros








Referencias:
Ortiz, M. (2015). Quienes somos y que hacemos. [Imagen] Recuperado de: http://www.solucionweb.com/
Instituto Nacional del Cáncer (30 Abril 2015) Superar sus sentimientos.

Instituto Nacional del Cáncer (2 Diciembre 2014) Los sentimientos y el Cáncer. 

domingo, 20 de marzo de 2016

MI ALIMENTACIÓN MI CÁNCER

Mucho de lo que comemos o bebemos a diario puede ser causa de cáncer ya que se ha comprobado que seguir una dieta desequilibrada y repleta de químicos favorece mucho su aparición la cual provoca la muerte de millones de personas al año en todo el mundo.
A continuación te diré 5 de los alimentos más comunes:

1.    Frutas y verduras convencionales.
Este tipo de alimento en si no es el problema, el problema se encuentra en su proceso ya que el 98% de las frutas y verduras están contaminados con pesticidas, los cuáles provocan cáncer, siendo la manzana la fruta más infectada, en segundo lugar las uvas y en tercer el cilantro, los cuales contienen un 90% de residuo de pesticidas.
La solución podría ser que lo que compres, lo hagas en tu mercado local y no en tiendas de autoservicio, ya que Monsanto, aún no tienen tal cobertura y el riesgo a ingerir químicos de ese estilo, es menor.


2.    


     Alimentos que se queman durante su elaboración.
Se recomienda no comer carnes cazadas o, incluso, el típico pan tostado ya que al llegar al grado de quemarse se producen carcinógenos, que son agentes químicos o biológicos que tienen la capacidad de desarrollar diferentes tipos de tumores los cuales pueden ser cancerígenos, por todo esto recomiendo que la carne se ingiera en término medio.
Aunque lo ideal, es ir buscando ingerir menos harinas y carbohidratos para que tu hígado no los convierta en azúcar y pueda metabolizarlos mejor.



El salmón de piscifactoría.
Este alimento es otro de los cuales pueden producir cáncer ya que estudios muestran que este, no solo carece de vitamina D, sino que también  puede contaminarse fácilmente  de substancias químicas cancerígenas, pesticidas y antibióticos.
Además, ya hay granjas de peces transgénicos en dónde crecen muy rápido, los alimentan con puros químicos y se reproducen mutaciones.




3.    Palomitas de maíz.

 

Al combinar la radiación emitida por un horno de microondas con los ingredientes de las palomitas de maíz se puede producir probablemente problemas de cáncer y de infertilidad, ya que el saborizante de mantequilla contiene compuestos que se vinculan con problemas de pulmón graves.
Aparte, nuevamente nos topamos con transgénicos ya que la soya y el maíz, son los alimentos que más fácilmente han podido reproducir con éstas técnicas.
 

4.    Lácteos.
Últimamente se ha demostrado que los lácteos contienen grandes cantidades de grasas saturadas, hormonas químicas, antibióticos peligrosos para nuestra especie y proteínas las cuales no tenemos enzimas que nos hagan dirigirla, por lo cual, producen entre algunas enfermedades de la salud: obesidad, diabetes y cáncer. 



 Elaboro: Yelitza Ontiveros










Referencias:
Jiménez, L. (2013). Lo que Dice la Ciencia para Adelgazar. Recuperado de: http://loquedicelacienciaparadelgazar.blogspot.mx/
Pérez, O. (2014). 14 Comidas que Causan Cáncer. Recuperado de: http://voces.huffingtonpost.com/2014/04/21/comidas-bebidas-causan-cancer_n_5185618.html
BBC mundo (octubre 2015). Las 118 cosas que se sabe producen cáncer (y la carne roja no es una de ellas). Recuperado de: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/10/151028_lista_cancer_iarc_oms_lb
Imágenes: