Mostrando entradas con la etiqueta trsite duelo familiar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trsite duelo familiar. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de junio de 2016


Las mujeres con migrañas podrían estar en mayor peligro de enfermedad cardiaca y ACV


Las mujeres que sufren de migrañas podrían enfrentarse a un ligero aumento en el riesgo de enfermedad cardiaca o accidente cerebrovascular (ACV), sugiere un nuevo estudio.
"La migraña se debe considerar como un marcador de un riesgo más alto de enfermedad cardiovascular, al menos en las mujeres", señaló el investigador líder, el Dr. Tobias Kurth, director del Instituto de Salud Pública de Charite-Universitatsmedizin en Berlín, Alemania.
Pero Kurth advirtió que este estudio no puede probar que las migrañas provoquen ataques cardiacos y ACV, sino solo que podrían hacer que esos eventos sean más probables.
Además, quizá los hombres se vean afectados de forma similar. "No tenemos motivos para creer que esto se limite a las mujeres", dijo Kurth.
Las migrañas son dolores de cabeza caracterizados por palpitaciones o pulsaciones, con frecuencia acompañados por náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz y a los sonidos. Anteriormente se habían vinculado con un riesgo más alto de ACV, pero este nuevo estudio también las relaciona con un posible ataque cardiaco, la muerte y la necesidad de cirugía del corazón, anotaron los investigadores.
"Los médicos deben estar conscientes de la asociación entre la migraña y la enfermedad cardiovascular, y se debería evaluar el riesgo en las mujeres con migrañas", planteó Kurth.
En el estudio, los investigadores analizaron los datos de casi 116,000 mujeres de EE. UU. que participaron en el Estudio de la salud de las enfermeras II. Al inicio del estudio, las mujeres tenían entre 25 y 42 años de edad, no sufrían de enfermedades cardiacas, y se les dio un seguimiento entre 1989 y 2011.
Al inicio del estudio, el 15 por ciento de las mujeres sufrían de migrañas. A lo largo de 20 años de seguimiento, más de 1,300 mujeres sufrieron un ataque cardiaco o un ACV, y 223 murieron de una de esas afecciones, encontraron los investigadores.
En comparación con las mujeres que no sufrían de migrañas, las mujeres con migrañas tenían un riesgo un 50 por ciento más alto de ataque cardiaco, ACV o una cirugía para abrir arterias cardiacas bloqueadas, sugirió el estudio.
En concreto, las mujeres con migrañas tenían un riesgo alrededor de un 39 por ciento más alto de ataque cardiaco, un riesgo un 62 por ciento más alto de ACV, y un riesgo un 73 por ciento más alto de cirugía cardiaca, señaló Kurth.
Además, la migraña se vinculó con un riesgo un 37 por ciento más alto de morir de un ataque cardiaco o ACV, sugirieron los hallazgos.
Esas asociaciones se mantuvieron después de que los investigadores tomaran en cuenta otros factores de riesgo, como fumar, la hipertensión, la edad y el uso de anticonceptivos orales.

Fuentes:
Tobias Kurth, M.D., director, Institute of Public Health, Charite-Universitatsmedizin, Berlin, Germany; Rebecca Burch, M.D., instructor, neurology, Harvard Medical School, Boston; May 31, 2016, BMJ









Un Paso contra el cáncer

En Concientizando a México A.C. estamos al pendiente de cualquier oportunidad para una mejor calidad de vida y sin duda la noticia de la vacuna contra el Cáncer (Johnston 2016) es una gran esperanza y consiste básicamente en:


“Inducir al sistema inmune a atacar tumores como si fueran virus, en la revista Nature, un equipo internacional de investigadores describió cómo tomó segmentos del código genético de ARN de un cáncer, los colocó en nanopartículas de grasa e inyectó la mezcla en el torrente sanguíneo de tres pacientes en etapas avanzadas de la enfermedad.”

Algunos de los pacientes tratados tuvieron los siguientes resultados:



Bibliografía


Johnston, Ian. La Jornada. 07 de Junio de 2016. http://www.jornada.unam.mx/2016/06/07/ciencias/a02n1cie (último acceso: 07 de Junio de 2016).

lunes, 18 de abril de 2016



La contaminación, el sol y el cáncer de piel
Como bien sabemos, ya la primavera nos ha llegado, alejando por completo cualquier índice de frío. Sin embargo ahora el problema acarreó con esto nuestra querida temporada de las flores es que el sol está a todo lo que da, las temperaturas han subido y nos han atacado las inclemencias del sol.
En Concientizando a México tenemos sugerencias para evitar en lo más posible cualquier daño a nuestra piel debido al sol y la contaminación, no solo durante temporadas de primavera y verano, sino también durante todas las demás.

Algunas de las recomendaciones que te sugerimos son:
*      Evitar la sobreexposición al sol. Está demostrado que la radiación solar tiene efectos nocivos,  acumulativos y progresivos en la piel, por lo tanto, debemos evadir el sol sobre todo entre las 10 am y 4 pm, que es cuándo el sol está en un punto máximo. El uso de sombrillas, gorras y sombreros que nos cubran del sol son perfectos.
*      Utilizar bloqueador solar que tenga protección para radiación ultravioleta UVB  y UVA de por lo menos 40fps. Este debe aplicarse aproximadamente media hora antes de exponerse al sol y en cantidad suficiente para que se forme una película sobre la piel, procurando renovar la capa de bloqueador cada 4 horas.




Es importante también estar alerta a algunos cambios que nuestra piel pueda sufrir, por ejemplo la aparición de lunares o el cambio de estos es un foco de alarma que nos puede indicar la aparición de un melanoma, que es un tumor pigmentado en la piel, parecido a un lunar asimétrico; si notas algún cambio así, visita a tu médico inmediatamente después de descubrir algo extraño.



Elaboró:







Referencias:
*      Skin cáncer fundation (2014). ¿Qué es el cáncer de piel? http://www.cancerdepiel.org/  Revisado: 12 de abril de 2016
*      Imagen: https://www.unocero.com/2015/10/15/una-foto-podria-bastar-para-diagnosticar-cancer-de-piel/  Revisado: 12 de Abril 2016


lunes, 4 de abril de 2016


El trabajo del psicólogo en pacientes con cáncer.


Enfrentarse a un diagnóstico de cáncer es una de las situaciones más difíciles, estresantes y temidas en la sociedad actual. Pocas enfermedades originan tantos problemas psicológicos. Esto es así porque en el cáncer se dan una serie de circunstancias que, por sí mismas, son generadoras de malestar psicológico: su cronicidad, la incertidumbre ante su evolución, los efectos secundarios de los tratamientos y el significado social de la palabra cáncer (Alonso & Bastos, 2011).
Los principales objetivos del tratamiento psicológico ante esta enfermedad, además del estudio de los modos de afrontamiento, son la utilización de técnicas terapéuticas para mejorar la calidad de vida del paciente. En ocasiones cuando la enfermedad se encuentra en una etapa terminal se busca principalmente, como lo especifica Sanz (1986 citado por Barreto & Bayés, 1990), que esta situación sea una etapa natural de la vida y no la prolongación de una agonía. 
Por otra parte el trabajo del psicólogo lo describe Llantá, Grau, & Massip, de la siguiente manera: La situación de enfermedad coloca a la persona en una lucha continua, entre estudios diagnósticos y tratamientos casi siempre agresivos, entre buenas y malas noticias y entre la esperanza de vivir y la de morir; por lo que la mera sospecha de la presencia de síntomas y signos de cáncer, ya justifica la proyección de intervenciones psicológicas en este tipo de personas. El sólo hecho de tener contacto con una institución cancerológica o con indicaciones de pruebas diagnósticas que puedan conllevar a asumir que se tiene este padecimiento, implica riesgo o vulnerabilidad emocional.
El proceso del paciente resulta en especial desgastante como anteriormente se explica,  ya que supone una ruptura del mundo interior de la persona, esto quiere decir que provoca la experiencia de la propia limitación e interrumpe la realización del proyecto personal de la existencia humana (Alonso & Bastos, 2011), es por tal motivo que se expone a la persona a verse, en muchas ocasiones, con cierto grado de simplicidad, la vida que ha llegado a su fin y se ve, a sí mismo, minúsculo, vulnerable e incluso ignorante del futuro, sin poder tener el control de lo que acontecerá una mejora o empeoramiento de su situación y muchas veces solo.
Esto además de ser objeto de las cargas sociales naturales de la enfermedad. El pensamiento inmediato al escuchar la palabra cáncer, que la mayoría de las personas relacionan con muerte, dolor, miedo, desesperanza, incertidumbre, incapacidad y alteración de la vida cotidiana. Tiene como menciona Alonso & Bastos (2011), “el peso de ser un estigma social”.

El trabajo del psicólogo representa un apoyo personal, individual e íntimo que no es posible crear en terapias grupales o en el tratamiento con la familia, ya que se acompaña desde el diagnóstico, los tratamientos, remisión, recidiva (cuando la enfermedad regresa después de varios meses), pacientes en fase terminal, etc.
El acompañamiento psicológico con el paciente que asiste por atención psicológica o es remitido por alguna instancia de salud, es duradera y en muchas ocasiones se crea una alianza terapéutica tan fuerte que incluso después de que el tratamiento ha concluido (esto es cuando se logra una aceptación de la enfermedad y adaptación a la misma), se le ofrece al paciente la oportunidad de retomar la terapia si en algún momento así lo decidiera crea, además, una consciencia de salud mental, expresada quizá en la confianza y la necesidad de expresar sus emociones después de haber vivido una experiencia tan fuerte y haber sobrevivido a ella o en ocasiones propiciar un cierre adecuado con familiares y con el paciente, cuando ha sido impuesto por la progresión de la enfermedad que ha supuesto la muerte de la persona.

Bibliografía

Alonso, C., & Bastos, A. (2011). Intervención psicológica en personas con cáncer. Clínica Contemporánea, 187-207.
Barreto, M., & Bayés, R. (1990). El psicólogo ante el enfermo en situación terminal. Secretariado de Publicaciones e Intercambio Científico, 169-180.
Llantá, M., Grau, J., & Massip, C. (s.f.). La psicología de la salud y la lucha contra el cáncer.


Elaborò:




¿Cómo saber si estoy viviendo un duelo complicado?


Existen innumerables documentos, test o cuestionarios que hablan y ofrecen una explicación sobre lo que es o no un duelo, hablar sobre la normalidad del duelo va de acuerdo a estudios realizados a lo largo del tiempo y se ha establecido un proceso que establece una sintomatología  que todos deben o pueden presentar ante un duelo. A continuación se proporcionan los más destacados:

·       -  La sensación de ahogo.
·       -  La falta de ilusión.
·         -Agotamiento.
·       -  Hipersomnia o insomnio.
·      -   Síntomas somáticos.

Este proceso involucra dos cosas principalmente, tiempo y decisión. El duelo conlleva paciencia, no existe un tiempo exacto para su resolución, implica decisión, voluntad y movimiento.
Es importante aclarar que el duelo no es una enfermedad que tiene una receta para su cura o simplemente “depresión”, como comúnmente se cataloga. Va más allá de un tratamiento médico; es necesario un tratamiento general de mente y cuerpo y sobre todo de apoyo.
Las diferencias del duelo normal y el duelo complicado, radican en la intensidad y duración de los síntomas. Además este tipo de duelo complicado suele aparecer “tardíamente” lo que significa que puede presentarse algunas semanas o meses después del fallecimiento.
Un aspecto más significante es la negación de la muerte. Este mecanismo de defensa no permite que la persona llegue al nivel de la aceptación de la muerte, lo que en el proceso “normal” es la etapa final y lo que nos confirmaría que el duelo está terminado. En un duelo complicado la persona puede vivir en ese “limbo” en donde se estanca y es ahí donde se debe tener en especial cuidado por la salud del doliente.
La importancia de un diagnóstico correcto radica en que el duelo normal no requiere terapia (aunque se puede acudir a ella si así lo necesita la persona), mientras que el duelo patológico sí


(por la propia dificultad de sobrellevar el proceso de duelo, en este caso es necesario y vital que se acuda con un especialista).

Bibliografía


Díaz, P; Losantos, S; Pastor, P. (2014) Guía de duelo adulto: Para profesionales socio-sanitarios. Fundación Mario Losantos del Campo. Madrid. España. 


Elaborò: