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miércoles, 8 de junio de 2016

 Prevenir para no lamentar

Se sabe que el cáncer en su mayor parte es una enfermedad que se puede prevenir, ya que algunas de principales causas para desarrollar el cáncer son el consumo de tabaco y la mala alimentación que una persona lleva.
Estadísticas demuestran que entre el 30 y 40% de los casos de cáncer pudieran ser prevenidos con regímenes alimentarios factibles y adecuados, acompañado de una buena actividad física y el constante chequeo de un peso corporal correcto. Con esto se puede hacer una prevención a nivel mundial de 3 a 4 millones de casos de cáncer al año, lo que resultaría todo un reto para la población en general.
Por otra parte, si te tiene un correcto consumo de alcohol consumiéndolo dentro de los limites se podría prevenir hasta el 20% de los casos de cáncer del aparato aerodigestivo, colon, recto y cáncer de mama. 
Existe una enorme evidencia epidemiológica y experimental que demuestra que una dieta aplicada de forma correcta reduce el riesgo de cáncer de muchas localizaciones, teniendo como dato que las dietas que son ricas en frutas y verduras (juntas) protegen a los canceres de la cavidad oral y la faringe, es esófago, de pulmón, estomago, colon y recto, la laringe, el páncreas, la mama y la vejiga.

Es una responsabilidad tanto del gobierno saber que tomando las medidas necesarias es posible el reducir la incidencia mundial de cáncer a través de cambios factibles en las dietas y modos de vida, pero no solo esa responsabilidad cae sobre el gobierno, sino es responsabilidad de las personas hacerse conscientes de que si es posible reducir el riesgo de cáncer.


Referencias bibliográficas:
Potter, J. (s/a). “Alimentos, nutrición y la prevención del cáncer: una perspectiva mundial”. Organización Panamericana de la Salud.



El lupus es una enfermedad dificil de detectar y tratar

l lupus es difícil de diagnosticar y tratar, pero los científicos están trabajando para saber más sobre sus causas genéticas y desarrollar unos tratamientos mejores.
La enfermedad autoinmune afecta a entre 300,000 y 1.5 millones de personas en Estados Unidos, y hasta 24,000 son diagnosticadas con lupus cada año, según la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU.
"Con el tratamiento, la enfermedad podría calmarse, pero al final recaerá. Aunque se puede controlar con fármacos, una vez se desarrolla, se tiene para siempre", dijo en un comunicado de prensa de la FDA la Dra. Sarah Yim, reumatóloga de la agencia.
"En años recientes se han desarrollado tecnologías que pueden hacer que nuestros fármacos sean más dirigidos, que aborden la molécula o moléculas específicas del sistema inmunitario que podrían estar provocando el problema", añadió Yim.
Con frecuencia la enfermedad comienza entre los 15 y los 44 años, y las mujeres sufren de lupus con una frecuencia diez veces mayor que hombres, según el Colegio Americano de Reumatología (American College of Rheumatology).
La causa subyacente de la enfermedad no se comprende del todo. Y puede dañar muchas partes del cuerpo, como las articulaciones, la piel, los riñones, el corazón, los pulmones, los vasos sanguíneos y el cerebro, explicó Yim.
Los tratamientos incluyen aspirina, corticosteroides, el antimalárico Plaquenil (hidroxicloroquina) y un fármaco llamado Benlysta, la primera terapia dirigida para el lupus, comentó.
"Los medicamentos más antiguos tienden a suprimir el sistema inmunitario completo, lo que funciona, pero es un poco como matar a una mosca con un cañón, y se puede asociar con muchos efectos secundarios no deseables", explicó Yim.
Aunque los avances científicos de las últimas décadas han llevado a que las personas con lupus vivan más tiempo, se necesitan más opciones de tratamiento, según la FDA.
Mayo es el mes nacional de concienciación sobre el lupus.
Fuentes: U.S. Food and Drug Administration, news reléase

Cibergrafia:







Asesina silenciosa (hipertensión)

Cada hora mueren 12 personas a causa de enfermedades cardiovasculares, todas relacionadas con la hipertensión.
Es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos, que llevan la sangre a todas las partes del cuerpo. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuánto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear.
Hipertensión primaria: esta no tiene causa conocida.
Hipertensión secundaria: se relaciona con otros factores de riesgo cardiovascular.
Es una de las causas principales de evento vascular cerebral, enfermedad cardiaca e insuficiencia renal. El pronóstico es bueno si el trastorno se detecta temprano y el tratamiento se inicia antes de que aparezcan las complicaciones. El aumento grave de la presión arterial (crisis hipertensiva) puede ser letal.

Factores de riesgo
  •          Antecedentes familiares
  •          Raza (mayor frecuencia en afroamericanos)
  •          Estrés
  •          Obesidad
  •          Dieta alta en grasas saturadas o sodio
  •          Tabaquismo
  •          Sedentarismo
  •          Envejecimiento

Signos y síntomas
A esta enfermedad también se le conoce como la asesina silenciosa ya que por lo general no causa síntomas, pero puede producir lo siguiente:
·         Incremento en las lecturas de presión arterial al menos en dos ocasiones consecutivas después de la detección inicial.

  •         Dolor de cabeza
  •          Náuseas y vómito
  •          Epistaxis
  •          Soplos
  •          Mareo, confusión y  fatiga
  •          Visión borrosa
  •          Nicturia
  •          Edema

Recomendaciones

  •          Control de peso
  •         Disminuir el consumo de sal
  •          Disminuir o evitar el consumo de alcohol
  •          Realizar actividad física
  •          Tener una alimentación equilibrada
  •          Evitar el tabaquismo
Bibliografia


Margaret Eckman, Enfermería Geriátrica, 1ª Edición, México, Ed. El Manual Moderno, 2012. Págs: 161-165.





Aderezos saludables para ensaladas



Para concientizando a México las alternativas son lo más importante, es por ello que tenemos dos aderezos de temporada que le dan un toque especial y alternativo como lo menciona (Balance 2016) para nuestra ensalada tradicional que consta de: 
  • Pollo 
  • Lechuga romana
  • Cuadritos de croutons (pan tostado) 
  • Tiras de pollo sazonado con un poco de sal y pimienta a la plancha
  • Jitomate
  • Aguacate
  • Pepino
  • Espinaca  
  • Cuadritos de queso manchego.




Bibliografía

Balance, En. enbalance. 03 de Junio de 2016. http://www.enbalance.com.mx/articulos/comida/la-misma-ensalada-con-4-aderezos-diferentes (último acceso: 08 de Junio de 2016).







sábado, 9 de abril de 2016

Cáncer y nivel socioeconómico.


A pesar de que el nivel socioeconómico de las personas no tiene ninguna relación con el riesgo de padecer cáncer, existen algunos autores que se han dedicado a investigar sobre la relación entre el nivel socioeconómico y el tipo de cáncer que se padece, así lo explica Mohar, Frías, Suchil, & Mora (1997), “Los cánceres más frecuentes en los países denominados del primer mundo son los de mama, colon y recto, pulmón y próstata. En contraste, en países pobres o del tercer mundo, el cáncer de cérvix uterino, estómago, esófago, faringe y el hepático presentan las más altas tasas de incidencia”.
Además un estudio realizado por un equipo de investigadores del Registro del Cáncer del Estado de Nueva York (Romero, 2014), realizó una comparativa de las personas que viven en zonas de más pobreza con las que vivían en otras áreas más favorecidas, obteniendo que “Los tipos de cáncer más asociados con la pobreza tienen menor incidencia y mortalidad más alta y los relacionados con la riqueza tienen una mayor incidencia y mortalidad más baja; cuando se trata del cáncer, los pobres tienen más probabilidades de morir de la enfermedad mientras que los ricos son más propensos a fallecer con la enfermedad”.
Podemos así, explicar que estos resultados influyen en el acceso y la calidad de los servicios de salud, a la educación de la población para la detección temprana y al cambio de hábitos para disminuir la exposición a agentes potencialmente carcinógenos, aunado a la creciente exposición a sustancias y químicos en los alimentos, y las creencias respecto al tratamiento adecuado de enfermedades, lo cual se aplica en México ante la cantidad de procesos inadecuados para la mejora, mediante el consumo de tés o medicamentos naturales, que pueden retrasar la exposición de los síntomas del cáncer.
De aquí la importancia de la prevención en zonas rurales y el control de alimentos transgénicos en áreas urbanas, con el fin de dar a conocer las causas y el tratamiento adecuado con una psicoeducación en todo el país.

Elaborò:

Bibliografía

Mohar, A., Frías, M., Suchil, L., & Mora, T. (1997). Epidemiología descriptiva de cáncer en el Instituto Nacional de Cancerología de México. Salud Pública de México, 1-6.
Romero, S. (2014). Muy Interesante. Obtenido de http://www.muyinteresante.es/salud/articulo/el-nivel-socioeconomico-interviene-en-el-tipo-de-cancer-que-se-puede-desarrollar-991401191493

La muerte y el Psicoanálisis.


“La posibilidad de enfrentar la muerte propia siempre ha sido una difícil tarea para el ser humano. Como efecto de su desamparo, la necesidad de considerar eternamente alejado el fin, lo lleva muchas veces a que se torne imposible el poner en palabras la compleja red de afectos y representaciones que lo invaden cuando la confirmación de un diagnóstico se le impone” (Fulco, 2002).
Inclusive hablar de la muerte ajena y más aún de un ser querido conlleva repercusiones en el sujeto que se expanden en todo su contexto social (familia, amigos, trabajo, vecinos, etc.). Actualmente la muerte se manifiesta y se trabaja de modos diferentes, anteriormente se realizaban rituales propios de cada religión, familia o cultura, hoy en día sin embargo en algunas sociedades estos rituales se han convertido en obligaciones, trámites que nadie quiere hacer y cargas emocionales que todos quieren olvidar, e incluso el llanto, la angustia, ansiedad, el miedo es dudoso, ¿se siente tristeza por la persona amada que nos abandona o por el miedo que tenemos de la muerte propia? Como menciona Fulco (2002), “el hombre ha logrado figurar la muerte de maneras tan diversas: el horror, la belleza, la bienaventuranza, el pasaje a una vida mejor, son algunas de las formas en que ha intentado cercar la que sigue siendo una de sus esenciales angustias”.

Para el psicoanálisis el duelo significa “la reacción frente a la pérdida de una persona amada o de una abstracción que haga sus veces, como la patria, la libertad, un ideal, etc.” (Freud, 1993).  Esta pérdida, dice, puede ser expresada o no, con melancolía moderada y explica también que el duelo transforma a las personas que lo están viviendo, por lo tanto conlleva varios síntomas que alteran su conducta normal, ya que no se considera un estado patológico no se recomienda asistir a ningún tratamiento ya que se entiende que pasado cierto tiempo éste duelo se superará y se considera muchas veces inoportuno y aun dañino perturbar a las personas en este estado, con la creencia de que es puramente una experiencia personal e individual.

La muerte desde esta corriente psicológica es, haciendo un resumen, la pérdida de nuestro objeto amado, la pérdida del enlace (libidinal) que hacemos con la persona que escogimos, es saber que ya no existe y no va a estar nunca más y no está en ningún lugar ubicable. Si se lo busca en la tumba, desenterrándolo y llevándoselo consigo, estaríamos en la psicosis (García, 2009).
Uno de los rituales mayormente practicados, que ayudan a que los dolientes puedan llevar a cabo el proceso de duelo es el entierro del ser querido, un lugar físico en donde expresan y depositan simbólicamente la fantasía de un reencuentro; una lápida que testifique que su ser amado existió y además que no se ha desvanecido del todo, sin embargo el cadáver no es lo real del objeto querido, es su resto (García, 2009).
Para finalizar y dando respuesta a la pregunta planteada anteriormente, considero que de acuerdo a la información encontrada, para el psicoanálisis la muerte de una “ser querido”, nuestro duelo, nuestra tristeza, la angustia y la ansiedad es, una herida narcisista propia, es la expresión del miedo a no ser nada, al momento de la extinción personal, es ver reflejado el resultado de nuestras vidas, nos duele saber que alguien más murió, claro, porque es con quien tuvimos experiencias, porque compartimos momentos, porque nos acostumbramos quizá a esa persona; sí, pero más allá de todo esto, nos duele porque en ese momento (en la muerte de otra persona), es cuando nos dedicamos a repensar nuestra propia vida, los resultados, las pérdidas, lo que dejaremos cuando nosotros no estemos en el mundo, queremos dejar huella y ser relevantes para todos quienes nos conocen, cuestionamos si las cosas que estamos haciendo son las correctas, si nos mereceremos el perdón de aquellos a los que hemos dañado, si nos lloraran en nuestro funeral, si nuestra vida ha valido cada segundo y cada respiro, pensamos en mejorar y crecer egoístamente, frente a la tumba de alguien más.


Elaborò:



Bibliografía

Freud, S. (1993). Obras completas tomo 14: Duelo y Melancolía. Buenos Aires: Amorrortu Editores.
Fulco, C. (2002). Duelo por la propia muerte: ¿duelo posible? Revista Uruguaya de Psicoanálisis, 92-100.
García, J. (2009). La muerte y el objeto. Revista Uruguaya de Psicoanálisis, 90-107.
Gerez, M. (2005). El incurable luto en psicoanálisis. Psicología em Revista, 179-187.